sábado, 16 de abril de 2011

Final tras final

Durante estas seis semanas que quedan de competición, no solo se juega la Liga entre el Real Madrid y el Barcelona, cuyo resultado puede quedar visto para sentencia o no en consecuencia del resultado que se produzca esta noche. Pero hoy no voy a hablar de este partido, sino del partido que se juegan como si fuese una final los equipos que luchan por mantenerse un año más en la máxima categoría del fútbol español.

Para empezar, el Almería es el equipo más necesitado de victorias, ya que está viendo el lobo del descenso tras los últimos tropiezos. Actualmente, el Almería se encuentra a 7 puntos de la salvación y con el peor calendario posible a estas alturas de temporada, por lo que son muchos los aficionados rivales que lo dan por descendido, aunque no deben fiarse del equipo almeriense ya que dispone de una última bala en la recámara con la incorporación de Roberto Olabe, que está haciendo todo lo posible por motivar a los suyos.

En mejores condiciones, pero que no están para tirar cohetes, se encuentran Málaga y Hércules. Parece que los malagueños siguen con el fantasma del descenso a estas alturas de temporada a pesar de las incorporaciones invernales. Se encuentran con un calendario favorable para ganar los partidos que le restan por jugar en casa, con una afición que no para de recibir decepciones cuando juegan en casa. Un cambio de actitud es lo que necesita inculcar Manuel Pellegrini a sus pupilos. En la misma situación se encuentra el Hércules, aunque con un calendario más favorable. Los alicantinos parece que han cambiado de actitud con la inclusión de Djukic como entrenador, que pretenden salir del descenso para lograr manterse en Primera por segundo año consecutivo, tras haber estado durante 14 años fuera de esta categoría. Los herculanos tienen como mayor estandarte a Nelson Haedo Valdez, que con la ayuda del veterano David Trézeguet y del recuperado Drenthe, pretenden hacer felices a los aficionados del Hércules.

Ya fuera del descenso, hay equipos que no deben despistarse, como son el caso de Zaragoza, Getafe, Deportivo, Osasuna o Real Sociedad.
El equipo maño, con la victoria obtenida la pasada jornada ante el Getafe, intentará desviar la mirada del descenso para centrarse en el nuevo proyecto para la temporada siguiente, en la que no contará con su jugador estrella, Ander Herrera. Por otra parte, equipos como Getafe o Real Sociedad, que parecían estar en una zona tranquila, aflojaron el pistón y están viendo cómo se ponen en peligro sus plazas en Primera División. Con Míchel en el banquillo, los madrileños quieren mantenerse por séptima temporada consecutiva en la categoría; mientras que los donostiarras quieren seguir en la Liga BBVA por segunda temporada consecutiva tras haber estado tres temporadas en la categoría de plata.
En la misma situación se encuentra el Osasuna, que no tiene un calendario muy favorable, pero deberán valerse de la casta que entregan en cada partido y, sobre todo, a estas alturas de temporada y en estas circunstancias. Finalmente, el Deportivo, equipo histórico en los últimos años en Primera División, debe lograr sumar puntos en cada partido si no pretende perder la categoría con la que tanto han hecho disfrutar a sus aficionados hace unos años.

Esta es la lucha por la Liga BBVA, pero no por el trofeo que acredita como campeón, sino por algo más que ello, por mantener felices a todos sus aficionados, por soñar con hacer algo grande, por la ilusión de lograr objetivos que años anteriores ni se los planteaban. Esta es la grandeza del fútbol, esta es la grandeza de la Liga.

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